Obligación ganar

Comunicaciones FC se enfrenta a Guastatoya este sábado a las 20:00 horas. El duelo será el partido de vuelta por los accesos a semifinales del Clausura 2019. Los cremas deben ganar, y no recibir gol en contra, de otra manera, estarán eliminados. Y en Comunicaciones FC estar eliminado es igual a no estar y a fracasar.



No habrá domingo para los cremas si no vencen a Guastatoya, actual bicampeón nacional y tras el 1-0 de la ida, favorito para clasificar a las semifinales. En el papel, no parecería misión imposible para los albos, sin embargo cuando uno voltea a las estadísticas, es cuando se comienza a dudar: no estará Javier Irázun, ni Fredy Pérez, Guastatoya ha ganado en sus últimas tres visitas al Estadio Nacional y un tanto pecho amarillo obliga a hacer tres.

El primer tema es el problema y no sabemos si es una maldición o bendición, ya que el golero uruguayo ha quedado a deber en las grandes citas: clásicos, semis, finales… Son recordados los goles que ha recibido de tiro libre ante Antigua GFC, Guastatoya, Municipal, Sanarate, Iztapa, etc… Tampoco estará Fredy Pérez, relegado a la Copa, y que desde 2017 no juega en Liga Nacional, ha sido un espectador de las actuaciones de Irazún. El titular será Arnold Barrios, cipote de la Especial, que cumplirá con su segundo duelo en el primer equipo: mucho peso para un jugador inexperto, mucha responsabilidad, pero qué otra hay: que le vaya bien.

En el Clausura 2018, Apertura 2018 y Clausura 2019, el conjunto de Amarini Villatoro ha vencido a Comunicaciones FC en el Estadio Nacional, solo en el Estadio Cementos Progreso cayó en 2018, 1-0 con anotación del uruguayo Maximiliano Lombardi. Ojalá el uruguayo aparezca y haga esas celebraciones extrañas que tanto le excitan, hoy sí sería bueno.

Un gol de Guastatoya obliga a hacer tres, dos ya serían cuatro. Sin embargo, para Comunicaciones FC, un equipo gigante, con más de 50 títulos oficiales, no debiera ser tarea complicada vencer por un gol al pecho amarillo y avanzar a jugar unas semifinales ante Cobán Imperial, donde si se aplica lo hecho en el torneo regular, se podría avanzar. La hipotética final de clásico, entre cremas y rojos, espera, ansiosa, su primera reedición luego de cuatro años de espera. O para alegría de algunos miembros de la junta directiva, la final entre blancos y panzas verdes, donde podrán enfrentarse a las exiliadas figuras del hexacampeonato. La suerte está echada.